Hacia un
nuevo hogar

Los solicitantes de asilo en Valladolid han aumentado un 400% en dos años. ¿Qué historias hay detrás de estas cifras?

Valladolid registra más solicitudes de protección internacional que nunca. En 2023, casi 1.800 personas reclamaron protección internacional en la provincia, mientras que nueve años antes, en 2014, lo hicieron seis.

La pandemia frenó la tendencia ascendente que estaba experimentando el territorio, pero cuando la situación sanitaria global se normalizó, las solicitudes aumentaron casi un 300% de un período a otro. El patrón continúa siendo el mismo: a fecha de 30 de noviembre de 2024, Valladolid ya ha registrado más peticiones (2.001) que en todo 2023, de acuerdo con el Ministerio de Interior.

Las personas desplazadas a la fuerza superaron los 117 millones en 2023, según ACNUR. Detrás de estos números se encuentran historias de vida de gente que huye de persecuciones, conflictos y violaciones de los derechos humanos.

Oriente Medio y África son puntos críticos. En estos territorios se concentra casi la mitad de población desplazada y refugiada a nivel mundial, informa el Centro Africano de Estudios Estratégicos y la ONU.

En países como Yemen, en torno al 80% de la población vive por debajo del umbral de pobreza. Está sumido en una guerra civil y muchas personas desean escapar en busca de unas condiciones dignas de vida. El conflicto comenzó en 2014, cuando la milicia hutí —o Ansar Allah (Partidarios de Dios)— tomó la capital, Saná, además de una gran parte del país. Este movimiento rebelde musulmán nació en 1990 y desde entonces realiza ataques brutales e indiscriminados. Son considerados una organización terrorista por varios países, como Estados Unidos o Canadá.

«Allí los hutíes asesinan a mujeres, a niños... No hacen distinciones, matan a cualquier persona», cuenta un exiliado yemení en la ciudad de Valladolid, en España.

Esta persona se ve obligada a proteger su identidad, a pesar de estar ya lejos de Yemen. «Mi hija pequeña y mi esposa fueron asesinadas enfrente de mí antes de que pudiéramos huir. Parte de mi familia sigue en Yemen y podrían atacarles», revela.

"Mi viaje duró tres años y llegar a Valladolid fue un sueño para mí."

Su travesía comenzó en Saná en 2021. Tras los acontecimientos que relata, huyó del país. Desde una pequeña ciudad costera embarcó con rumbo a Somalia.

Somalia fue un lugar de paso. «Las condiciones allí eran muy malas también. No era un sitio seguro y tuve que buscar otro destino». Con la compañía de más yemeníes y sin ningún medio de transporte, se dirigió hacia otro país. Primero cruzó la frontera para acceder a Etiopía y, después, caminó diez días más hasta Sudán.

Su estado físico era muy malo, pero una familia local le acogió unos días. Pudo retomar su camino hacia Chad, país vecino por la frontera occidental. Ese mismo recorrido lo han realizado también más de 600.000 sudaneses en el último año, según Médicos sin Fronteras, para escapar de la guerra civil que comenzó en 2023.

Las condiciones de vida en esa zona de África son muy precarias y el peor momento del viaje del exiliado yemení llegó allí. Una persona prometió ayudarle en su travesía a cambio de dinero. Él y dos acompañantes con los que viajaba pagaron, pero la otra parte no cumplió con el trato. Los llevaron al desierto del Sáhara, les robaron todas sus pertenencias y les abandonaron.

"No tuvimos agua durante tres días y hacía mucho calor, teníamos miedo de morir allí."

Tras esos días a la deriva, un hombre les socorrió. Les llevó hasta un pueblo y, tiempo después, pudieron llegar a Yamena, la capital de Chad. Encontró un trabajo y consiguió ahorrar algo de dinero durante dos meses para proseguir con el viaje.

Accedió a Níger junto a otras personas que conoció en Yamena. Tuvo que andar dos semanas hasta Niamey, la capital. Tras una estancia breve allí, viajó a Mali en coche.

En Bamako, la capital de Mali, estuvo cinco meses trabajando. Su objetivo era llegar a Nuadibú, una ciudad costera del norte de Mauritania, pero tuvo dificultades para salir de Mali.

«Los militares de Mali me querían detener en la frontera con Mauritania.»

Las fuerzas de seguridad mauritanas le reclamaron cincuenta dólares para que pudieran defenderle de los soldados malienses. La corrupción en las fronteras africanas es un hecho frecuente. Son consideradas la tercera autoridad más corrupta en los países de África subsahariana, de acuerdo con Transparencia Internacional.

Ya en Mauritania, caminó días hasta Nuakchot, la capital, y desde allí fue en coche a Nuadibú. Allí terminó su recorrido por África, pero todavía le quedaba uno de los momentos más complicados del viaje, según cuenta.

Su meta era llegar a España, concretamente a las Islas Canarias. «Junto a más personas, cogimos una pequeña barca para llegar a Europa. Estuvimos cuatro días en el mar y llegamos a Tenerife», explica. Son casi 40.000 los inmigrantes que han llegado a Canarias por esta vía en todo el año, conforme a los datos del Ministerio del Interior.

Poco tiempo después de llegar a Tenerife, fue destinado a Valladolid. El viaje que comenzó en 2021, finalizó el 17 de junio de 2024.

Ahora, quiere hacer su vida en la ciudad castellanoleonesa. Desea aprender castellano y, en un futuro, ayudar a personas que llegan a España en situaciones desfavorecidas.

"Si tu marido quiere tener cuatro mujeres, tú no puedes decir nada; solo aceptarlo."
— Pauline, solicitante de protección internacional guineana en Valladolid.

Descubre el caso de Pauline:

Pauline fue desde Guinea hasta España para escapar de un sistema opresor contra la mujer. Allí, su libertad y sus derechos quedan reducidos a trabajar en casa y servir a los deseos de sus maridos, a los que ni siquiera pueden elegir: «Me obligaron a casarme con mi tío», cuenta.

El 95% de mujeres guineanas ha sufrido la mutilación genital, según el Portal Estadístico de Género del Banco Mundial. La ONU considera esta práctica como una violación de los derechos humanos. Además, se realiza en condiciones insalubres en la mayoría de las ocasiones. «No se hace en el hospital, es en el baño de casa. Te ponen en el suelo y después con un pequeño cuchillo cortan todo. No hay anestesia, nada», narra Pauline.

"Si no quieres tener relaciones íntimas con tu marido no tienes opinión, no eres libre, solo estás en casa para trabajar, cocinar, cuidar a los niños. Solo puedes estudiar hasta la secundaria, es muy difícil llegar al bachillerato."

El relato de Pauline representa al de toda una comunidad de mujeres, que tanto en Guinea como en muchos otros países de África, viven en una realidad muy diferente a la de España y que es generalmente desconocida en el mundo occidental. Ella actualmente vive en Valladolid y recibe ayuda por parte de asociaciones para favorecer su integración.

Las asociaciones de apoyo a inmigrantes trabajan para que personas como ella puedan establecerse en España más fácilmente. Procomar Valladolid Acoge es una de estas organizaciones. Pertenece a Red Acoge, que cuenta con 26 organizaciones federadas en toda España.

Uno de sus programas es el de protección internacional, con el que intentan asegurar las necesidades básicas de las personas que llegan a la asociación, como alimentación o alojamiento. También se encargan de integrarlas en la sociedad , ofrecerles ayuda psicológica y gestionar trámites burocráticos.

"Nuestro objetivo es acoger, asegurar y defender los derechos de las personas migrantes."
― Marina Cuadrado, educadora social de la asociación Procomar.

Procomar recibe en su mayoría a mujeres que han pasado por situaciones como estas, además de la violencia de género. También atienden en menor medida a migrantes por conflictos bélicos y persecuciones políticas.

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España, a la cola de Europa en resoluciones favorables de protección internacional.

Consulta las estadísticas nacionales y europeas:

No obstante, casi a la mitad de solicitantes se les concedió la protección por razones humanitarias. En este aspecto, España lideró la UE, aunque es un estatus que solo garantiza una estancia temporal en el país a las personas que reclaman protección internacional. 

Al respecto de esta cuestión, el Gobierno de España aprobó el pasado 19 de noviembre de 2024 un nuevo reglamento de la ley de extranjería, con el que prevé regularizar a unos 300.000 migrantes al año. Los solicitantes de asilo se verán beneficiados por este cambio en la legislación.​

Las personas cuyas peticiones son rechazadas quedan en una situación de clandestinidad. El nuevo reglamento agilizará la regularización por arraigo social, un procedimiento que da acceso a residencia y trabajo inicial

El escenario de Valladolid respecto a las solicitudes de protección internacional se puede extrapolar a todo el territorio español. Las cifras en el país se sitúan en su máximo valor histórico. La Comunidad de Madrid fue la provincia que contó con más solicitantes el pasado año, 52.684. Quintuplicó a Málaga (10.517) o Barcelona (9.422), que se encuentran en segundo y tercer lugar, respectivamente.  

A pesar del volumen de solicitudes, España fue en 2023 el país de la Unión Europea con el menor porcentaje de resoluciones favorables de protección internacional, con un 12%, de acuerdo con el informe anual de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado.

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